La crisis energética en la isla entra en una nueva fase crítica con apagones prolongados, un déficit cercano a los 1,400 MW y un sistema incapaz de cubrir la demanda en horas clave. La población, cada vez más afectada, expresa su frustración ante una situación que no muestra señales de mejora inmediata.
Los apagones en Cuba vuelven a intensificarse este domingo, en medio de un panorama energético cada vez más deteriorado. La Unión Eléctrica prevé una afectación de casi 1,400 megavatios durante el horario pico, una cifra que confirma la incapacidad del sistema para responder a la demanda nacional, estimada en más de 3,000 MW frente a una disponibilidad que apenas supera los 1,700 MW.
La jornada llega después de un sábado especialmente crítico, marcado por interrupciones que se extendieron durante casi 18 horas consecutivas. La situación se agravó aún más tras la salida imprevista de una de las principales unidades termoeléctricas, lo que incrementó el déficit en el momento de mayor consumo.
Desde primeras horas del día, el sistema ya mostraba signos de tensión: cerca de mil megavatios afectados en la mañana y previsiones poco alentadoras para el resto del día. Aunque al mediodía se esperaba una ligera mejoría, los cortes seguirán siendo una constante para gran parte del país.
El origen del problema combina fallas técnicas y mantenimientos programados en varias centrales termoeléctricas, lo que limita aún más la generación. A esto se suman restricciones estructurales en la producción térmica, dejando fuera de servicio cientos de megavatios adicionales.
Las energías renovables han aportado cierto alivio, especialmente durante el día, gracias al incremento de parques solares. Sin embargo, su impacto sigue siendo insuficiente debido a la falta de sistemas de almacenamiento que permitan aprovechar esa energía durante la noche, cuando el consumo alcanza sus niveles más altos.
Ante este escenario, las autoridades esperan la incorporación parcial de una unidad en proceso de arranque, aunque su contribución será limitada frente al déficit previsto.
Mientras tanto, el malestar social continúa creciendo. En redes sociales, ciudadanos denuncian largas horas sin electricidad y critican lo que perciben como una distribución desigual del servicio, con la capital menos afectada que otras regiones. Los testimonios reflejan jornadas enteras sin luz, afectando desde la conservación de alimentos hasta el acceso al agua potable.
La crisis eléctrica se enmarca en un problema estructural más amplio, marcado por la escasez de combustible, la obsolescencia de las infraestructuras y la falta de inversiones sostenidas. Sin soluciones claras a corto plazo, el país enfrenta un escenario energético complejo que impacta directamente en la vida cotidiana de millones de personas.
Fuente: UNE
Extraditan a EE.UU. a hacker chino acusado de espiar investigaciones sobre la COVID-19
Hace 21 horas
Ramiro Valdés, viceprimer ministro cubano, cumple 94 años en contexto de ausencia pública
Hace 1 día
Florida detiene a cubano indocumentado bajo nueva ley migratoria y acelera su deportación
Hace 1 día
Demora en entierro de veterano en Moa por problemas con panteón de combatientes (Video)
Hace 2 horas
Bukele defiende juicio masivo y endurece su discurso contra las pandillas en El Salvador
Hace 1 hora
ONG denuncia desnutrición severa en cárceles cubanas que afecta a unos 90.000 reclusos
Hace 17 horas
La Dura comparte claves para empezar de cero en Estados Unidos sin perder la identidad
Hace 20 horas