La política de Washington hacia Cuba podría estar entrando en una nueva fase. Según un reportaje publicado por Bloomberg, la administración del presidente Donald Trump estaría considerando una estrategia para transformar radicalmente la relación con la isla, basada en presiones económicas destinadas a convertir a Cuba en una especie de protectorado financiero dependiente de Estados Unidos.
De acuerdo con fuentes citadas por el medio, el objetivo no sería necesariamente una invasión militar o un derrocamiento inmediato del régimen, sino provocar un colapso económico que obligue a la cúpula del poder en La Habana a aceptar un nuevo esquema de dependencia económica y política con Washington.
La lógica de la estrategia sería clara: Estados Unidos ocuparía el lugar que durante décadas desempeñó la desaparecida Unión Soviética, el principal sostén económico de Cuba durante la Guerra Fría. Moscú mantuvo a flote al régimen cubano mediante subsidios masivos, comercio preferencial y suministro de petróleo hasta su colapso en 1991.
Según Bloomberg, la idea de la Casa Blanca sería reemplazar ese antiguo esquema de dependencia por uno nuevo en el que Cuba quedaría financieramente vinculada a Washington, en un contexto en el que la economía de la isla atraviesa uno de los peores momentos de su historia.
La crisis actual ha golpeado con fuerza al país gobernado por Miguel Díaz-Canel. Apagones prolongados, escasez de combustible, inflación descontrolada y una caída sostenida de la producción han llevado al sistema económico cubano a un nivel de deterioro sin precedentes desde el llamado “Período Especial” de los años noventa.
En ese escenario, el plan descrito por Bloomberg se apoyaría en un endurecimiento de la presión económica estadounidense. Entre las medidas que ya han sido aplicadas figuran restricciones al suministro de combustible destinado al gobierno cubano y controles sobre los flujos energéticos hacia la isla.
Al mismo tiempo, Washington estaría permitiendo que empresas privadas vendan combustible o recursos directamente al emergente sector privado cubano, una estrategia que busca debilitar el monopolio estatal y crear nuevos actores económicos dentro del país.
La administración estadounidense también habría explorado contactos con figuras vinculadas al círculo de poder en La Habana, según el reporte, con la intención de identificar posibles interlocutores dispuestos a impulsar cambios dentro del propio sistema.
El plan seguiría, en parte, el modelo aplicado recientemente en Venezuela, donde Washington logró desplazar a Nicolás Maduro del poder en una operación relámpago y posteriormente respaldó a una nueva administración más cercana a los intereses estadounidenses.
Sin embargo, el caso cubano presenta obstáculos particulares. Durante más de seis décadas, el sistema político de la isla ha eliminado cualquier oposición organizada y mantiene un férreo control sobre la vida política y económica del país.
Aun así, Trump ha insistido en que el régimen cubano se encuentra en una posición extremadamente frágil. “Cuba va a caer bastante pronto”, afirmó recientemente el mandatario en declaraciones citadas por medios estadounidenses.
Equipos solares todo en uno llegan a Cuba como solución ante apagones y costos elevados
Hace 7 horas
Implementan venta estatal de cartón de huevos a mil 500 pesos en plena crisis alimentaria
Hace 1 día
Pavel Giroud habla de la crisis en Cuba y se opone a declaraciones de Jorge Perugorría
Hace 17 horas
Anna Bensi defiende su derecho a decir su verdad por interrogatorio a su madre (Video)
Hace 12 horas
Cuba anuncia excarcelaciones mientras continúan arrestos en medio de protestas (Video)
Hace 21 horas
Rapero cubano Carlitos P.U. llama a la policía a “ponerse del lado del pueblo” (Video)
Hace 20 horas