Un avión de Delta Air Lines con rumbo a Atlanta regresó al Aeropuerto Internacional de Guarulhos en São Paulo, pocos minutos después de despegar, tras un fallo en el motor izquierdo que provocó chispas y fuego visibles desde la cabina y llevó al piloto a realizar un aterrizaje de emergencia sin que se registraran heridos entre los pasajeros y la tripulación.
Un vuelo internacional de Delta Air Lines identificado como Flight 104 que partió desde el Aeropuerto Internacional de Guarulhos en São Paulo, Brasil, con destino a Atlanta, Georgia (Estados Unidos) tuvo que regresar a la terminal, pocos minutos después de despegar debido a un problema mecánico en el motor izquierdo.
La aeronave en cuestión era un Airbus A330‑300 con 272 pasajeros y 14 tripulantes a bordo según declaraciones oficiales de la aerolínea. Testimonios de quienes viajaban en la cabina indican que cuando el avión despegó y comenzó su ascenso inicial, surgieron llamas y chispas visibles desde el motor afectado lo que generó alarma entre los pasajeros. En videos compartidos en redes sociales se escuchan voces de personas dentro del avión pidiendo que regresara a tierra y gritando frases como «turn around» momentos después de detectar la falla.
Controladores de tránsito aéreo aparentemente advirtieron al piloto que había fuego en el ala lo que llevó a la tripulación a declarar una emergencia y tomar decisiones estándar de seguridad para regresar al aeropuerto de origen. Las imágenes y grabaciones que circulan en plataformas digitales muestran destellos y emisiones de fuego procedentes de la zona del motor, y algunos fragmentos incandescentes llegaron a caer cerca de la pista provocando pequeños incendios en el pasto contiguo.
Pese a la situación, el piloto logró controlar la aeronave y efectuar un aterrizaje de emergencia seguro en el mismo aeropuerto de salida sin informes de heridos entre las personas a bordo. Equipos de rescate y bomberos aeroportuarios estaban en posición para asistir al avión tras su regreso. Una vez en tierra los pasajeros fueron evacuados sin contratiempos y trasladados en autobús al terminal.
Delta Air Lines emitió una comunicación oficial reconociendo el incidente y afirmando que la seguridad de sus clientes y de la tripulación era su máxima prioridad además de disculparse por la interrupción en los itinerarios planeados de los viajeros. La compañía también informó que está coordinando la acomodación de los pasajeros para continuar sus viajes lo antes posible.
Autoridades aeronáuticas brasileñas y potencialmente agencias internacionales de seguridad en transporte aéreo iniciaron una investigación para determinar las causas precisas de la falla del motor y evaluar los datos de mantenimiento de la aeronave así como detalles operativos de la secuencia de eventos.
El incidente se suma a otros casos recientes de fallos mecánicos en motores de aeronaves comerciales que han sido reportados mundialmente aunque en este caso concreto no se registraron daños personales ni estructurales graves más allá del fallo detectado en el sistema propulsor del avión.