Comprar un jabón consume el salario de los villaclareños
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 8 de noviembre de 2026
El aumento constante en el costo de los productos de aseo personal y los alimentos de primera necesidad mantiene bajo fuerte presión económica a las familias cubanas, especialmente a quienes dependen de un salario o una pensión mínima.
La preocupación cobró fuerza a partir de denuncias vertidas por ciudadanos en redes sociales, donde vecinos de Placetas, en Villa Clara, reportaron que una pequeña pastilla de jabón de 100 gramos alcanza un costo de 600 pesos.
Tras la publicación de este dato, residentes de otras localidades como Camajuaní, Santa Clara, Cabaiguán y Las Tunas señalaron que en sus mercados locales los artículos de higiene personal se comercializan a precios similares o incluso superiores, llegando a rozar los 1,000 pesos por unidad.
Esta subida de precios representa un reto diario para las personas retiradas y para aquellos trabajadores que perciben el ingreso mínimo de 3,210 pesos al mes.
Al destinar casi una quinta parte del sueldo mensual a la compra de una sola pastilla de jabón, los presupuestos familiares quedan sumamente ajustados para adquirir alimentos básicos, cuyos valores en el mercado informal e independiente también se han elevado, con la libra de arroz o frijol rondando los 500 pesos.
Frente a este escenario, las iniciativas estatales orientadas a ofrecer artículos a precios rebajados no han logrado abastecer de manera constante a la población.
A este complejo panorama se suma el desabastecimiento generalizado en los comercios de Santa Clara y del resto de la provincia villaclareña, donde el jabón ha desaparecido prácticamente de los estantes habituales. En los momentos en que el producto vuelve a estar disponible, la mayoría de la población se ve imposibilitada de adquirirlo debido a sus elevados costos, una barrera que también afecta a otros artículos de higiene esenciales como el gel de baño, cuyo precio en el mercado local resulta del todo inalcanzable para el bolsillo de la familia promedio.
Esta situación obliga a los consumidores a acudir al sector privado, donde la escasez de mercancía y la alta demanda continúan encareciendo los productos indispensables para la vida cotidiana.
Fuente: Rubén Carrillo