Crisis sanitaria expone a adolescente sin tratamiento neuropsiquiátrico en Cuba(Video)
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 10 de abril de 2026
La denuncia pública de una ciudadana cubana ha vuelto a poner en evidencia el deterioro del sistema de salud en la isla, tras mostrar el caso de un adolescente de 15 años que permanece sin tratamiento neuropsiquiátrico adecuado, en medio de apagones y una profunda escasez de medicamentos.
Un video difundido en redes sociales por Mireya Jiménez ha generado indignación y preocupación al mostrar la situación de un adolescente de 15 años con evidentes trastornos mentales, que se encuentra sin acceso a tratamiento médico en Cuba. Las imágenes, grabadas durante un apagón, muestran al joven en un estado de agitación extrema dentro de una vivienda, mientras su entorno intenta contenerlo sin los recursos necesarios.
La denuncia no solo visibiliza un caso individual, sino que refleja una problemática estructural más amplia: el deterioro del sistema de salud cubano. Según el testimonio compartido, la madre del menor lleva varios días sin dormir, enfrentando sola una situación que requiere atención especializada en neurología y psiquiatría, áreas particularmente afectadas por la escasez de medicamentos.
En su publicación, Jiménez cuestiona directamente a las autoridades y señala la contradicción entre el discurso oficial y la realidad cotidiana. La falta de fármacos esenciales, como antipsicóticos y estabilizadores del ánimo, obliga a muchas familias a recurrir al mercado informal, donde los precios son elevados y la efectividad de los productos no está garantizada.
Esta crisis no es nueva, pero se ha agravado en los últimos años. Datos oficiales han reconocido que solo una parte del cuadro básico de medicamentos está disponible, lo que deja a pacientes crónicos y psiquiátricos en una situación de alta vulnerabilidad. La producción nacional resulta insuficiente para cubrir la demanda, mientras las importaciones se ven limitadas por la falta de recursos.
A este panorama se suman los apagones prolongados, que afectan tanto la estabilidad emocional de los pacientes como el funcionamiento de los servicios médicos. La interrupción eléctrica impacta la conservación de medicamentos y el uso de equipos hospitalarios, deteriorando aún más la calidad de la atención.
Especialistas en salud mental han advertido sobre el incremento de trastornos psicológicos asociados a la incertidumbre, las dificultades económicas y el colapso de servicios básicos. En este contexto, los pacientes con condiciones previas enfrentan un riesgo aún mayor al quedar desatendidos.
El caso del adolescente se suma a otras denuncias recientes que evidencian fallas graves en la atención sanitaria, incluyendo muertes por falta de medicamentos esenciales. Estas situaciones han incrementado la presión social y el cuestionamiento público hacia la gestión del sistema de salud.
La denuncia concluye con un llamado urgente a mejorar las condiciones de vida y garantizar el acceso a servicios médicos adecuados, en un contexto donde la salud de miles de ciudadanos depende de soluciones que aún no llegan.
Fuentes: