El precio de cuatro naranjas superó a dos salarios en Cuba, 'está fuerte'
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 5 de noviembre de 2026
La compra puntual de frutas equivalentes a varios salarios mínimos por parte de una emigrada de visita en la isla evidencia el severo deterioro del poder adquisitivo de los ciudadanos.
El vertiginoso incremento en el valor de los insumos agropecuarios y de primera necesidad continúa reduciendo la capacidad de compra de las familias en Cuba, según testimonios de ciudadanos residentes en el exterior que constatan el desbalance entre los precios del mercado informal y los ingresos estatales de la población.
La fotógrafa Dayamy Ramos Romero, radicada en Panamá, expuso públicamente su asombro tras adquirir cuatro unidades de naranja de importación por un monto de 10 000 pesos cubanos en un punto de venta vial, durante su trayecto desde la terminal aérea hacia su localidad natal.
La suma destinada para obtener este producto equivale a más de tres salarios mínimos vigentes en el país —fijados legalmente en 3 210 pesos—, sobrepasando de igual forma la remuneración media mensual del sector estatal, situada recientemente en 7 354 pesos.
Durante su estancia, Ramos registró otros costos elevados en renglones básicos de alimentación, citando bocadillos de cárnicos en 1 800 pesos, bebidas gaseosas en 650, cervezas en 800 y paquetes de ave congelada que alcanzan los 10 000 pesos en la red de oferta irregular. La situación se extiende a artículos de higiene femenina cuyo valor oscila cerca de los 2 000 pesos, así como a sazones y hortalizas donde la calabaza ha llegado a cotizarse en 2 700 pesos por unidad.
El fenómeno responde a una continua depreciación de la moneda nacional en los circuitos informales de divisas, donde la moneda estadounidense sobrepasa los 900 pesos por unidad.
Esta distorsión macroeconómica incrementa la dependencia familiar de las remesas enviadas desde el extranjero para cubrir la canasta básica de alimentos, mientras que los asalariados dependientes de las tarifas oficiales enfrentan severas restricciones para acceder a productos esenciales de consumo cotidiano.
Fuente: Dayamy Ramos Romero