Descarga gratis nuestra App

La Habana en alerta: aumento de robos y violencia en medio de una crisis multidimensional

Redacción de CubitaNOW ~ jueves 9 de abril de 2026

Article feature image

En 2026, barrios históricamente tranquilos de La Habana han pasado de la convivencia cotidiana a escenas de inseguridad y tensión, con robos, asaltos y fallas en los servicios públicos reflejando una realidad que preocupa a residentes y observadores. Las denuncias ciudadanas coinciden con informes independientes que muestran un incremento generalizado de la criminalidad y la percepción de desamparo ante la ausencia policial efectiva.

En las últimas semanas, varios hechos ocurridos en diferentes puntos de La Habana han encendido las alarmas entre vecinos: desde capturas de personas sorprendidas robando carteras en zonas céntricas como El Vedado, hasta asaltos violentos en plena vía pública con armas blancas o a mano armada. Estos sucesos han sido objeto de reportes en medios independientes fuera de Cuba, mostrando que la sensación de inseguridad no es únicamente anecdótica.

Según testimonio de la activista Lara Crofs "en su reparto, que siempre fue tranquilo, limpio y seguro, la convivencia se ha vuelto insoportable. Lo que ocurrió anoche en el edificio donde vive una amiga es el ejemplo más claro de hasta dónde hemos llegado: durante el apagón, ladrones entraron y se llevaron todos los breakers de los apartamentos.

"La policía nunca apareció. La Unión Eléctrica (UNE), como única solución, colocó la electricidad directa porque “no tienen piezas para reponer”. Así, sin protección ni respeto, dejaron a decenas de familias expuestas al peligro de accidentes eléctricos.

Asegura Crofs: "Esto es el colmo de la decadencia, un Estado que abandona completamente a su pueblo a su suerte, mientras los ciudadanos se convierten en presa de otros ciudadanos".

Los datos de organizaciones como el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana sugieren un panorama más amplio: durante 2025 se documentaron miles de delitos verificados por diferentes fuentes, con un aumento de más del 100 % respecto al año anterior, creando un promedio alarmante de casos diarios y evidenciando que la ola delictiva no se limita a hechos aislados.

No se trata solo de hurtos menores. Informes internacionales y análisis de medios independientes han destacado que la crisis económica prolongada en la Isla —con contracción del PIB, escasez energética —y apagones recurrentes que incluso afectan las comunicaciones— afecta también las condiciones de seguridad pública. La presión sobre los servicios básicos y la falta de recursos para mantener una presencia policial constante ha sido subrayada como uno de los factores estructurales que contribuyen a esta situación.

Además, el fenómeno no se limita a La Habana: provincias como Matanzas, Granma y Santiago de Cuba también figuran entre las más afectadas por el aumento de delitos documentados, lo que refleja una tendencia nacional.

Para muchas familias, esta combinación de deterioro de los servicios y aumento de los delitos se traduce en un sentimiento de abandono. Denuncias vecinales sobre inacción o demoras policiales, junto con la percepción de que las prioridades oficiales se concentran en otros objetivos, fortalecen un clima de frustración y desconfianza.

En este contexto, la discusión sobre seguridad pública en Cuba ha cruzado fronteras y se ha convertido en tema de análisis en plataformas de noticias y organizaciones de derechos humanos, que coinciden en señalar la necesidad urgente de medidas que restauren la protección ciudadana y fortalezcan la confianza de la población en las instituciones encargadas de su defensa.

Fuentes: Lara Crofs

Headlines

Cibercuba


Recomendado para ti

Tambien te puede interesar