Luis Alberto García cuestiona al Gobierno cubano por los apagones y exige respuestas para el verano
Redacción de CubitaNOW ~ martes 23 de junio de 2026
El actor cubano Luis Alberto García volvió a alzar la voz contra la crisis energética que atraviesa el país y lanzó una pregunta que refleja la preocupación de miles de ciudadanos: si existe algún plan concreto para aliviar los prolongados apagones durante los meses de julio y agosto, tradicionalmente los más calurosos del año.
A través de una publicación en Facebook, el reconocido artista expresó su frustración por la insuficiente disponibilidad de electricidad que enfrentan numerosas familias cubanas. En su mensaje, criticó que apenas unas pocas horas de servicio al día resultan insuficientes para conservar alimentos adquiridos con grandes dificultades, especialmente después de jornadas marcadas por cortes que, en algunos territorios, superan las veinte horas consecutivas.
La interrogante de García no solo estuvo dirigida a la situación inmediata del verano, sino también al futuro. Su publicación concluyó con una pregunta cargada de escepticismo sobre las perspectivas de mejora para los próximos años, reflejando el creciente desgaste social provocado por la crisis energética.
El actor ha mantenido una postura crítica durante los últimos meses, utilizando sus redes sociales para denunciar las consecuencias de los apagones en la vida cotidiana. A finales de mayo alertó sobre el impacto que los extensos cortes eléctricos tienen en niños y familias, mientras que a comienzos de junio describió un panorama de interrupciones constantes que dejaban a los ciudadanos con apenas unas pocas horas de servicio en cada jornada.
Días más tarde, volvió a cuestionar la respuesta de las autoridades ante la crisis y criticó lo que considera una falta de soluciones efectivas para enfrentar una situación que afecta desde la conservación de alimentos hasta el acceso a servicios básicos.
En otra de sus publicaciones recientes, recurrió a la ironía para referirse al estado de las termoeléctricas cubanas, señalando la frecuencia con la que entran y salen de servicio debido a averías. Asimismo, reclamó que los dirigentes experimentaran directamente las dificultades que afronta la población, entre ellas la escasez de alimentos, los bajos salarios, la falta de medicamentos y los cortes eléctricos prolongados.
Las denuncias del actor coinciden con los datos ofrecidos por el propio sistema eléctrico nacional. Durante junio, la capacidad de generación disponible permaneció muy por debajo de la demanda, provocando déficits significativos en los horarios de mayor consumo.
La situación se ha visto agravada por la salida de servicio de numerosas unidades de generación distribuida debido a la falta de combustible, así como por las recurrentes averías en centrales termoeléctricas. Como consecuencia, varias provincias han experimentado extensos periodos sin electricidad, con reportes de comunidades que apenas reciben servicio durante una o dos horas al día.
En algunas zonas del país, incluidos municipios de La Habana, los residentes han denunciado interrupciones continuas de más de un día, mientras que en el oriente cubano los apagones se han convertido en una constante de la vida cotidiana.
Hasta ahora, las medidas implementadas por las autoridades se han centrado principalmente en reorganizar los cronogramas de cortes y garantizar el suministro a sectores considerados prioritarios, como hospitales e instalaciones estratégicas. Sin embargo, especialistas independientes coinciden en que el problema tiene raíces estructurales y requiere inversiones multimillonarias para recuperar la capacidad de generación y modernizar una infraestructura altamente deteriorada.
Las perspectivas para los próximos meses continúan siendo complejas. Históricamente, julio y agosto concentran algunos de los mayores niveles de consumo eléctrico debido a las altas temperaturas, lo que incrementa la presión sobre un sistema que ya opera con severas limitaciones.
En ese contexto, el cuestionamiento planteado por Luis Alberto García trasciende una simple crítica coyuntural. Su mensaje refleja la incertidumbre y el cansancio de una población que, tras años de crisis energética, continúa sin vislumbrar una solución definitiva a uno de los problemas que más impactan la vida diaria en Cuba.
Fuentes: CiberCuba y publicación de Luis Alberto García