Médicos cubanos denuncian restricciones migratorias que persisten incluso tras abandonar el sistema de salud
Redacción de CubitaNOW ~ martes 16 de junio de 2026
La denuncia pública realizada por el médico especialista Alberto Tejeda Illas, residente en Santiago de Cuba, ha provocado una amplia reacción entre profesionales sanitarios de todo el país que aseguran enfrentar obstáculos similares para ejercer su derecho a viajar al extranjero, aun después de haber dejado de trabajar para el sistema estatal de salud.
A través de una carta abierta dirigida al Ministerio de Salud Pública (MINSAP), Tejeda expuso que lleva tres años intentando obtener un pasaporte sin éxito, pese a que formalizó su baja laboral hace más de 18 meses y actualmente no mantiene ningún vínculo contractual con las instituciones sanitarias cubanas.
Según explicó, cada intento de iniciar el trámite concluye con una negativa automática en la plataforma oficial de servicios migratorios. El sistema lo identifica como profesional sujeto a restricciones por pertenecer a una categoría considerada estratégica para el sector de la salud, obligándolo a gestionar autorizaciones adicionales ante organismos estatales.
El especialista cuestiona la legalidad y la lógica de esta situación. En su misiva sostiene que continúa siendo tratado como si aún formara parte del sistema de salud pública, a pesar de haber concluido formalmente su relación laboral con el Estado.
Tejeda afirma haber enviado comunicaciones al Ministerio en busca de una explicación, además de presentar reclamaciones ante las autoridades sanitarias provinciales. Sin embargo, asegura que hasta el momento no ha recibido respuestas claras sobre qué institución mantiene vigente la restricción ni bajo qué fundamento específico se le impide acceder a la documentación necesaria para viajar.
El médico también hace referencia a la nueva Ley de Migración, que entró en vigor recientemente, señalando que las modificaciones introducidas no resuelven el problema de fondo. A su juicio, la decisión continúa dependiendo de autorizaciones administrativas sujetas al criterio de funcionarios estatales, sin mecanismos transparentes para impugnar o revisar dichas decisiones.
La publicación de la carta provocó una ola de comentarios de otros profesionales de la salud que aseguran atravesar situaciones semejantes. Varios médicos señalaron que permanecen regulados años después de haber abandonado sus puestos de trabajo, mientras otros expresaron que la incertidumbre sobre estas limitaciones ha afectado proyectos personales, familiares y profesionales.
Algunos testimonios reflejan además una creciente preocupación entre las nuevas generaciones de médicos. Según varios comentarios, determinados estudiantes y jóvenes profesionales evitan optar por ciertas especialidades debido al temor de quedar sometidos posteriormente a restricciones migratorias prolongadas.
Las limitaciones para viajar tienen antecedentes en regulaciones vigentes desde hace más de una década. El Decreto 306, aprobado en 2012, estableció que determinados profesionales considerados esenciales para sectores estratégicos del país necesitarían autorización de sus empleadores para salir al extranjero. Posteriormente, la aplicación de estas restricciones se amplió a diversas categorías del sector sanitario, incluyendo médicos especialistas, estomatólogos, licenciados en Enfermería y técnicos de la salud.
La controversia no es nueva. En años recientes otros profesionales han denunciado públicamente situaciones similares. Entre ellos figura el cirujano José Manuel Suárez Villalobos, quien en 2024 cuestionó las limitaciones impuestas a especialistas con décadas de experiencia dentro del sistema de salud cubano.
Diversas organizaciones de derechos humanos también han documentado un aumento sostenido de este tipo de casos. Informes recientes señalan que el número de profesionales sanitarios afectados por restricciones migratorias ha crecido considerablemente durante los últimos años, convirtiéndose en una preocupación recurrente dentro del gremio médico cubano.
La repercusión de la carta de Tejeda ha puesto nuevamente el foco sobre una práctica que muchos profesionales consideran poco transparente y que, según numerosos testimonios, afecta a un número mucho mayor de personas de las que habitualmente se atreven a denunciar públicamente su situación.
Para muchos de ellos, el caso del médico santiaguero no representa una excepción, sino el reflejo de un problema que continúa generando incertidumbre entre cientos de trabajadores del sector sanitario en Cuba.
Fuentes: Publicación de Alberto Tejeda y CiberCuba