Primeros efectos en el suministro de petróleo de Venezuela a Cuba (Video)
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 22 de enero de 2026
La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y las medidas más estrictas que Estados Unidos ha impuesto sobre el comercio de petróleo de Venezuela han generado efectos inmediatos en el suministro de hidrocarburos hacia Cuba, un país históricamente dependiente de ese combustible, según una publicación del periodista Rolando Nápoles en Facebook.
Autoridades de la petrolera estatal cubana Cupet han señalado que las restricciones en el transporte de crudo desde Venezuela impiden traer y refinar el petróleo necesario para garantizar productos básicos como diésel, gasolina, fuel oil para generación eléctrica y gas licuado de petróleo (LPG). El director de Refinación de Cupet, Juan Jesús Alfonso López, explicó que buques han quedado detenidos durante meses y que, aunque Cuba dispone del capital para pagar, no existe un banco que pueda procesar esos fondos, lo que agrava la situación de escasez.

Cuba ha dependido en gran medida del petróleo venezolano durante décadas, con volúmenes que en años recientes ya se habían reducido por múltiples factores, incluyendo sanciones y limitaciones en la producción de Venezuela. Antes del evento que llevó a la captura de Maduro, los envíos venezolanos estaban en niveles inferiores a los históricos, pero aún esenciales para la isla. Estudios independientes indican que el suministro se ha situado entre unos 11,000 y 27,000 barriles por día, muy por debajo de las necesidades nacionales, lo que contribuía a racionamientos energéticos y frecuentes cortes de electricidad y combustible en la isla.
Tras el cambio político en Caracas, no se han registrado cargamentos confirmados desde Venezuela hacia Cuba en lo que va de enero de 2026, una situación que analistas han vinculado directamente con la incautación de buques y la intensificación del control estadounidense sobre exportaciones venezolanas.
La dependencia energética de Cuba ha obligado al país a buscar alternativas —principalmente incrementando compras con México— pero estas no compensan la brecha creada por la virtual interrupción de los envíos tradicionales desde Venezuela. México ha mantenido suministros, pero los volúmenes no representan un aumento sostenido respecto a años anteriores, y en algunos casos son inferiores a lo requerido por la demanda interna cubana.
La escasez de combustibles y la caída en las importaciones energéticas tienen consecuencias de gran alcance para la vida cotidiana en Cuba. La falta de diésel y gasolina afecta la generación eléctrica, el transporte de mercancías, el funcionamiento de industrias y servicios básicos, y puede intensificar apagones prolongados, racionamientos de combustible y dificultades operativas en sectores estratégicos, según analistas independientes.
El gobierno cubano atribuye las dificultades a “acciones externas” que obstaculizan la llegada de petróleo y responsabiliza directamente a Estados Unidos de las restricciones, mientras enfrenta la compleja tarea de garantizar el abastecimiento energético en un contexto regional y geopolítico volátil.