Profesora Alina Bárbara López cuestiona cifras oficiales de firmas en campaña “Mi Firma por la Patria”
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 2 de mayo de 2026
La profesora cubana Alina Bárbara López Hernández puso en duda la veracidad de los más de seis millones de firmas reportadas por el gobierno en la campaña “Mi Firma por la Patria”, argumentando inconsistencias demográficas, matemáticas y testimonios ciudadanos.
La intelectual y activista Alina Bárbara López Hernández publicó un análisis en redes sociales en el que examina las cifras oficiales de la campaña “Mi Firma por la Patria”, promovida por el gobierno cubano. En su valoración, la académica centra su atención en la cifra anunciada —más de seis millones de firmas— y plantea dudas sobre su viabilidad.
Según datos divulgados por autoridades durante actos del Día Internacional de los Trabajadores, la campaña habría recogido 6.230.973 adhesiones en aproximadamente dos semanas. Sobre este número, López afirma: “en lo que sí voy a enfatizar es en lo imposible de la enorme cifra declarada ayer: 6 millones 230 973”, señalando que su análisis se enfoca en la dimensión cuantitativa del proceso.
La historiadora establece una comparación con un antecedente de 2002, cuando una iniciativa similar reportó más de ocho millones de firmas. En ese sentido, apunta: “la diferencia entre ambas cifras es de apenas 1.957.225. Y eso salta las alarmas”, al considerar que el contexto demográfico actual del país es significativamente distinto.
En su explicación, detalla que “de 2002 a la fecha, ha decrecido de manera alarmante la población cubana”, y añade que este fenómeno responde tanto al “éxodo masivo de los últimos años, que sobrepasó el millón y medio de emigrantes”, como al comportamiento de los indicadores vitales: “hace más de un lustro, en nuestro país mueren más personas que las nacidas”.
Además del factor demográfico, López incorpora el contexto político en su análisis. Señala que “el consenso de que disfrutaba el gobierno cubano en 2002 era muy superior al actual” y agrega que “durante los últimos seis años el disenso ha aumentado en Cuba”, en referencia a diversas manifestaciones sociales ocurridas en ese período.
Sobre la naturaleza del proceso de recogida de firmas, la académica reconoce que existieron participantes voluntarios, pero advierte: “está claro que hubo presiones”. En ese sentido, recoge testimonios que, según explica, reflejan irregularidades durante la campaña. Uno de ellos describe una duplicidad en el proceso: “una de ellas me contó que firmó en su casa, a solicitud de la delegada de la circunscripción, y luego en su centro de trabajo, a pesar de que dijo que ya lo había hecho”.
También menciona otros casos en los que ciudadanos habrían optado por invalidar su participación: “otras tres personas me confesaron que anotaron números de carnet de identidad falsos para invalidar su firma”, lo que introduce elementos adicionales sobre la fiabilidad de los datos.
López hace referencia además a una imagen difundida por canales oficiales, en la que se observan posibles inconsistencias en los registros. Al respecto, comenta: “lo increíble es que uno de los números incompletos es el del vicepresidente Salvador Valdés Mesa”, y concluye que esto “indica la poca seriedad que se tomó en ese acto”.
La historiadora sugiere que el proceso podría tener implicaciones futuras, al señalar: “esto tendrá segunda parte, como la tuvo en el año 2002. No sé qué se les ocurrirá ahora. Aunque lo intuyo”. Con ello, deja abierta la posibilidad de un desarrollo posterior vinculado a esta iniciativa.
Fuente: Alina Bárbara López Hernández