Propuesta oficial de usar moringa para potabilizar agua desata críticas en medio de la crisis en Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 20 de marzo de 2026
El medio estatal Cubadebate ha sugerido el uso de semillas de moringa como alternativa para purificar el agua en Cuba, en un contexto marcado por el deterioro del sistema de acueductos y las fallas provocadas por la crisis energética. La recomendación surge mientras numerosos ciudadanos denuncian la llegada de agua turbia, con mal olor y sin garantías sanitarias en distintas zonas del país.
La propuesta plantea un método doméstico basado en triturar semillas de moringa, mezclarlas con agua, agitar la solución y dejarla reposar antes de filtrarla. Según la versión oficial, este procedimiento permitiría reducir la turbidez y eliminar una parte significativa de bacterias, una práctica que ha sido documentada en contextos de emergencia o en regiones sin acceso a sistemas modernos de tratamiento.
No obstante, la iniciativa ha generado cuestionamientos entre especialistas y ciudadanos, que advierten sobre sus limitaciones a gran escala. Expertos subrayan que, aunque la moringa puede tener utilidad en situaciones puntuales, no sustituye los procesos industriales necesarios para garantizar agua potable segura a toda la población. También recalcan que la responsabilidad de asegurar este servicio recae en el Estado, no en soluciones individuales aplicadas por los usuarios.
El uso de la moringa no es nuevo en el discurso oficial. Durante sus últimos años, el exmandatario Fidel Castro promovió esta planta como una alternativa con múltiples beneficios, calificándola como una especie de “solución natural” para diversos problemas de salud y alimentación. Esa visión ha reaparecido ahora en medio de una coyuntura crítica.
La recomendación se produce en un escenario donde el sistema de bombeo y tratamiento de agua se ha visto severamente afectado por los apagones prolongados, lo que limita tanto la distribución como la potabilización adecuada del recurso. Esta situación ha incrementado los riesgos sanitarios, especialmente en comunidades con menor acceso a infraestructura básica.
Aunque existen métodos más efectivos y estandarizados, como la cloración o los sistemas de filtrado avanzados, su implementación requiere inversiones y estabilidad en el suministro energético, dos factores actualmente comprometidos. En este contexto, la propuesta oficial ha sido interpretada por muchos como una medida paliativa que no aborda las causas estructurales del problema.
El debate refleja una preocupación creciente sobre el acceso al agua potable en la isla y pone en evidencia las dificultades del sistema para garantizar servicios básicos en medio de la crisis.
Fuentes: Cubadebate y Periódico Cubano