En medio de una de las peores crisis económicas que enfrenta Cuba en décadas, el primer ministro Manuel Marrero Cruz anunció un cambio en el nombre y enfoque del plan gubernamental destinado a corregir las profundas distorsiones que arrastra la economía de la Isla. El documento, que hasta ahora se conocía como el “Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía”, pasará a llamarse oficialmente “Programa Económico y Social del Gobierno para el 2026” y será dado a conocer al público durante el mes de marzo, con la promesa de que se actualizará cada año para adaptarse a la evolución de la situación económica.
Según el informe presentado ante el Consejo de Ministros, donde se hallaba el presidente Miguel Díaz Canel, este cambio no alterará las diez metas generales del plan, aunque sí implica ajustes en algunos de los objetivos específicos, así como un incremento de las acciones concretas a ejecutar y de los indicadores que medirán su avance. El primer ministro subrayó que estas modificaciones buscan dotar al programa de una mayor precisión operativa para enfrentar la crisis estructural que vive el país, marcada por un déficit en la oferta de bienes y servicios, una elevada inflación y dificultades en la generación de ingresos en divisas.
En el reporte económico del cierre de enero, el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, admitió que las exportaciones de bienes siguen sin cumplirse en varias áreas, aunque destacó que las exportaciones de servicios de salud se acercaron al 100% de lo esperado, el turismo alcanzó el 85% y las telecomunicaciones incluso superaron sus metas.
Aun así, el conjunto de cifras evidencia la persistencia de desafíos en un contexto complicado tanto por factores internos como por la presión externa, como la falta de divisas y los efectos de la política estadounidense hacia Cuba.
Una de las medidas incluidas en este proceso de adaptación del plan es el impulso a esquemas de autofinanciamiento en divisas, de los cuales ya se han aprobado 86 en sectores claves como transporte, industria, petróleo, pesca, tabaco, azúcar y producción de alimentos. A pesar de estos esfuerzos, las producciones agropecuarias no satisfacen las necesidades de la población, y los precios al consumidor siguen subiendo, cerrando enero con un crecimiento de 0.67% y un índice interanual de 12.5%, reflejo de un exceso de liquidez en el sistema y un déficit de bienes disponibles.
El gobierno también ha insistido en que las transformaciones económicas requieren un enfoque más amplio que incluya mayor autonomía empresarial y municipal, así como incentivos a la inversión extranjera y el fortalecimiento de asociaciones entre el sector estatal y no estatal. El presidente Miguel Díaz-Canel también enfatizó la necesidad de avanzar con rapidez en reformas estructurales para estabilizar la economía, aumentar los ingresos en divisas y fomentar la producción nacional de alimentos, destacando que estas acciones deben ir más allá de las fórmulas tradicionales de planificación centralizada.
Mientras tanto, la expectativa entre economistas y la población es si estos ajustes serán suficientes para enfrentar los retos de corto y largo plazos, o si serán simplemente otra adaptación cosmética sin impacto real en la vida cotidiana de los cubanos.
Fuentes: Canal Caribe.
Periodista oficialista denuncia estafa con disco duro falso adquirido en venta informal
Hace 4 horas
Exfiscal de EE. UU. advierte que Maduro podría enfrentar cadena perpetua si es juzgado
Hace 17 horas
Ruinas y desechos: Youtuber Anita Mateu cuenta su experiencia tras visitar Cuba este 2026
Hace 1 día
José Daniel Ferrer pide firmeza tras declaraciones de Trump sobre 'toma amistosa' en Cuba
Hace 1 día