Rosario Murillo, esposa y principal aliada política del dictador nicaragüense Daniel Ortega, lanzó fuertes insultos contra quienes han cuestionado la gigantesca estatua de Fidel Castro instalada por el régimen en el centro de Managua.
La escultura, levantada para conmemorar el centenario del nacimiento del fallecido dictador cubano, representa a Castro de cuerpo completo y alcanza unos 13 metros de altura. La estructura metálica, iluminada durante la noche, fue colocada en el paseo conocido como “De Bolívar a Chávez”, dentro del Parque Luis Alfonso Velásquez Flores y frente a la Asamblea Nacional.
Murillo defendió públicamente la obra y calificó a Fidel Castro como un hombre “colosal”, “fuera de serie”, “gigante” y “comandante eterno”. Al mismo tiempo, arremetió contra quienes se han burlado o manifestado en contra del monumento.
En sus habituales intervenciones a través de los medios oficialistas, la esposa de Ortega calificó a los críticos de “traidores”, “serviles”, “cobardes” y “payasos terroristas”, además de acusarlos de carecer de orgullo y de representar, según sus palabras, “maldades y malignidades”.
La reacción de Murillo se produce después de que la enorme figura de Castro generara cuestionamientos dentro y fuera de Nicaragua. Una de las principales críticas apunta al uso de recursos públicos para rendir homenaje a un gobernante extranjero mientras Nicaragua enfrenta pobreza y profundas dificultades económicas.
El costo de la estatua de Castro no ha sido divulgado por el régimen Ortega-Murillo. La ausencia de información sobre el presupuesto destinado a la obra ha alimentado las críticas de sectores opositores y organizaciones que cuestionan el gasto público en monumentos y estructuras propagandísticas.
El sacerdote nicaragüense en el exilio Edwing Román cuestionó la decisión y señaló que mientras numerosas familias viven en condiciones precarias, el régimen dedica recursos a levantar monumentos de figuras como Fidel Castro y Hugo Chávez.
La nueva escultura se suma a los llamados “árboles de la vida”, estructuras metálicas de gran tamaño instaladas durante años por el Gobierno sandinista en diferentes puntos del país. Estas obras también han sido objeto de críticas por sus costos de construcción, iluminación y mantenimiento.
Según datos citados por el medio nicaragüense Confidencial, entre junio y diciembre de 2024 fueron instalados 97 de estos árboles, con un costo estimado de 1,9 millones de dólares y un gasto mensual de electricidad cercano a 200.000 dólares.
Fidel Castro fue uno de los principales referentes políticos de Ortega y del sandinismo. La estrecha relación entre Managua y La Habana se mantiene hasta la actualidad, mientras ambos gobiernos comparten alianzas políticas y una fuerte confrontación con Estados Unidos.
Fuente: EFE
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