Más de dos meses sin carne ni picadillo en la canasta infantil de La Habana por falta de combustible
Redacción de CubitaNOW ~ martes 2 de junio de 2026
Una alta funcionaria del sector agroalimentario en Cuba reconoció en televisión oficial que los niños de La Habana llevan más de dos meses sin recibir carne ni picadillo correspondientes a la canasta básica normada. La causa principal, según explicó, es la escasez de combustible que impide trasladar los alimentos desde las provincias productoras hasta la capital.
Durante su intervención en el programa estatal «Cuadrando la Caja», Dayana Matech Vilá, vicepresidenta primera del Grupo Empresarial de la Industria Agroalimentaria, señaló que la carne destinada a la población infantil habanera se produce en territorios como Villa Clara y Sancti Spíritus, pero las limitaciones logísticas han paralizado su distribución.
La funcionaria detalló que el problema afecta toda la cadena: sin combustible no es posible ni acopiar la materia prima, ni procesarla, ni transportarla. “Los niños de la capital tienen esa dificultad que llevan más de dos meses sin recibir el picadillo para niños”, admitió.
La situación se extiende más allá de la carne. Según sus propias declaraciones, más de 100.000 niños en el país no están recibiendo la leche diaria establecida en la normativa. Entre las causas mencionó la falta de combustible para el acopio en zonas rurales y las dificultades para importar leche en polvo, insumo clave para el sistema de abastecimiento infantil en La Habana.
Matech Vilá explicó que incluso cuando existen recursos financieros para adquirir productos en el exterior, en algunos casos las operaciones no se concretan por restricciones comerciales o falta de acuerdos con proveedores internacionales.
Como respuesta parcial a la crisis logística, algunas entidades han comenzado a emplear triciclos eléctricos con paneles solares para la distribución de leche, con el objetivo de reducir el consumo de combustible en el transporte. Además, se han flexibilizado procesos industriales para permitir que algunas plantas alternen entre producción láctea y cárnica según disponibilidad de materias primas.
Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte deterioro del sistema de distribución de alimentos en el país. En numerosas bodegas, la canasta básica se ha reducido de forma sostenida, limitándose en muchos casos a productos como arroz y azúcar.
Informes independientes y estimaciones recientes sitúan a varias provincias —incluyendo La Habana, Matanzas, Cienfuegos, Guantánamo y Santiago de Cuba— en niveles críticos de inseguridad alimentaria, mientras la producción nacional de alimentos básicos continúa en descenso.
El déficit energético y los apagones prolongados agravan la situación, al afectar directamente la refrigeración, el transporte y el funcionamiento de la cadena alimentaria. En ese escenario, la distribución de productos esenciales depende cada vez más de la disponibilidad de combustible y de importaciones externas.
Aunque el discurso oficial sostiene que el aumento de la producción nacional es la clave para estabilizar el sistema alimentario, los propios datos y testimonios institucionales reflejan una persistente incapacidad para garantizar el suministro básico, especialmente en la alimentación infantil.
Fuentes: CiberCuba y Cuadrando La Caja