El economista Elías Amor cuestionó el impacto real del nuevo decreto aprobado por el gobierno cubano que permite asociaciones entre empresas estatales y mipymes. En una entrevista concedida al medio independiente CiberCuba este jueves, el especialista aseguró que, tal como está planteada la medida, es poco probable que contribuya a solucionar los problemas estructurales de la economía del país.
A juicio de Amor, el principal obstáculo sigue siendo la falta de un marco económico basado en principios fundamentales como la ley de la oferta y la demanda. Según explicó, durante décadas estas reglas básicas han sido ignoradas en el modelo económico cubano, lo que ha provocado distorsiones profundas en el funcionamiento del sistema productivo.
El economista fue tajante al evaluar la iniciativa gubernamental. “No hay razones para esperar resultados positivos de esta medida”, afirmó, al tiempo que señaló que muchas decisiones económicas en Cuba responden más a criterios políticos que a fundamentos técnicos. En su opinión, cuando las políticas económicas se apartan de los principios teóricos básicos, las consecuencias suelen ser negativas.
Amor también envió un mensaje directo a los emprendedores privados y propietarios de mipymes en la isla. Les pidió no generar expectativas excesivas sobre el nuevo decreto mientras no se modifique el marco legal que regula la actividad empresarial. Según explicó, el crecimiento del sector privado seguirá condicionado por el control del Estado.
Para que las mipymes puedan desempeñar un papel decisivo en la recuperación económica del país, el economista considera imprescindible que existan condiciones básicas como autonomía real para las empresas, libertad para expandirse sin límites administrativos, posibilidad de distribuir beneficios entre socios e inversionistas y garantías jurídicas que protejan a los negocios privados.
De lo contrario, advirtió, las decisiones clave seguirán dependiendo de la voluntad del aparato estatal. “El Ministerio de Economía puede cambiar o revertir lo que quiera”, afirmó, subrayando la fragilidad del entorno empresarial actual.
Aunque reconoció que el decreto refleja cierta presión generada por el crecimiento reciente de las mipymes, Amor cree que el resultado final es, por ahora, limitado. En su opinión, la normativa podría terminar favoreciendo a empresas estatales que busquen aprovechar la capacidad productiva de algunas empresas privadas más fuertes.
La nueva regulación fue publicada el 3 de marzo de 2026 en la Gaceta Oficial mediante el Decreto-Ley 114/2025 y la Resolución 8/2026 del Ministerio de Economía y Planificación. El texto establece las bases legales para que empresas estatales puedan asociarse con actores no estatales, incluidas mipymes y cooperativas.
Entre las opciones previstas se encuentran la creación de sociedades mixtas de responsabilidad limitada, la participación estatal en empresas privadas ya existentes o la firma de contratos de asociación económica entre ambas partes.
Según el gobierno cubano, el objetivo de estas medidas es fortalecer los encadenamientos productivos y aumentar la producción nacional en medio de la actual crisis económica. Sin embargo, todas estas asociaciones deberán contar con la aprobación previa del Ministerio de Economía y Planificación, lo que mantiene un control directo del Estado sobre los proyectos.
Para Amor, ese elemento confirma que el sector privado seguirá operando bajo fuertes limitaciones. A su juicio, el cambio verdaderamente transformador sería permitir que las mipymes funcionen con plena libertad y sin una intervención constante del aparato estatal. Solo así, concluyó, podrían convertirse en un verdadero motor para la economía cubana.
Fuente: CiberCuba
Iberia alerta sobre posibles cambios en sus vuelos a Cuba por la crisis de combustible
Hace 14 horas