El papa León XIV elevó sus oraciones por Cuba durante una ceremonia celebrada en el Vaticano, en un momento en que la isla enfrenta una profunda crisis marcada por los apagones, la escasez de productos esenciales y el deterioro de servicios básicos.
El pontífice participó el jueves 1 de octubre en el acto “Un millón de niños reza el rosario”, realizado en la Gruta de Lourdes del Vaticano. La actividad reunió a cerca de 1.300 personas y estuvo organizada por la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada, dedicada a respaldar a comunidades cristianas perseguidas o discriminadas.
Durante la ceremonia, León XIV incluyó a Cuba y Venezuela entre los países por los que pidió especialmente. También se elevaron oraciones por Ucrania, Oriente Medio, Líbano, Siria, Pakistán y Sudán del Sur.
Al referirse a Cuba y Venezuela, el papa llamó la atención sobre las dificultades que atraviesan numerosas familias para acceder a bienes esenciales y sobre las consecuencias de fenómenos naturales que han afectado a ambos países.
La mención a Cuba ocurre cuando el deterioro de las condiciones de vida resulta cada vez más visible. Infobae señaló que la situación de la isla combina inflación, escasez de alimentos, medicamentos y combustible, además de un sistema eléctrico sometido a frecuentes interrupciones.
La inflación interanual alcanzó 25,19 % en agosto, según datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), mientras los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un incremento interanual superior al 36 %.
A esta situación se suma la crisis energética. Cuba ha sufrido varios colapsos parciales o totales del Sistema Eléctrico Nacional durante este año, con apagones que afectan tanto a hogares como a servicios esenciales y complican todavía más las actividades cotidianas.
El deterioro tampoco se limita a la electricidad. La situación sanitaria se ha visto agravada por la propagación del dengue y el chikungunya, además de otras enfermedades asociadas a problemas de saneamiento y al deterioro de las condiciones ambientales.
La crisis ha reducido el poder adquisitivo de las familias y profundizado las dificultades para conseguir productos básicos. La depreciación del peso cubano y el aumento sostenido de los precios han añadido presión a una población que depende cada vez más de redes familiares y ayuda proveniente del exterior.
La referencia del papa a las dificultades de las familias cubanas coloca nuevamente ante la comunidad internacional la situación que atraviesa la población de la isla, más allá de las explicaciones políticas que durante años han intentado atribuir la mayor parte de los problemas internos a factores externos.
Fuente: Infobae