El llamado “zar de la frontera” de la Casa Blanca, Tom Homan, anticipó un aumento de las deportaciones de inmigrantes durante 2027, al participar este jueves en un evento de liderazgo hispano celebrado en Doral, ciudad del sur de Florida donde las recientes operaciones de ICE han generado preocupación entre residentes y comerciantes.
Homan afirmó que la campaña de deportaciones impulsada por la administración de Donald Trump continuará intensificándose y aseguró que septiembre podría convertirse en el mes con mayor número de expulsiones en la historia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
“Espera a ver lo que haremos el próximo año”, declaró el funcionario al referirse a las acciones previstas para 2027, aunque no ofreció una cifra concreta como objetivo ni presentó datos que permitan confirmar su pronóstico.
Según reportó N+ Univision, Homan sostuvo que el gobierno está realizando más arrestos y deportaciones que en cualquier otro momento de la historia estadounidense y defendió la estrategia migratoria de la administración Trump.
El funcionario señaló que las operaciones de inmigración están dirigidas, entre otros objetivos, contra el tráfico de fentanilo, la trata de personas y posibles amenazas terroristas. También afirmó que ICE ha registrado cifras récord de arrestos mensuales desde junio.
Durante su intervención, Homan insistió en que las personas que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos están sujetas a las leyes migratorias y sostuvo que quienes no estén conformes con las políticas actuales deben acudir al Congreso para solicitar cambios legislativos.
La visita se produjo en un contexto de preocupación en Doral y otras zonas del sur de Florida por los operativos migratorios. La ciudad cuenta con una importante población hispana y las acciones de ICE han tenido repercusiones entre familias y negocios locales.
Homan también hizo referencia a la posibilidad de incrementar los recursos destinados a las operaciones migratorias. En una entrevista previa con Univision había señalado que la incorporación de hasta 10,000 agentes adicionales podría permitir ampliar los arrestos, aunque evitó establecer una cifra específica de deportaciones.
El funcionario defendió además la política de control migratorio de la administración Trump y argumentó que la aplicación de las leyes busca desalentar la entrada irregular al país y facilitar la expulsión de quienes reciben órdenes de salida.