El Ministerio de Finanzas y Precios de Cuba anunció una actualización en la tarifa de compra de energía generada a partir de fuentes renovables que es entregada al Sistema Electroenergético Nacional (SEN), en un contexto marcado por la grave crisis del sistema eléctrico y el déficit de combustibles en la Isla.
La medida fue publicada en la Gaceta Oficial de la República No. 45, correspondiente al 21 de mayo de 2026, mediante la Resolución No. 114, firmada el 6 de mayo del mismo año, que establece una nueva tarifa de 90.00 pesos cubanos por kilowatt-hora (kWh) entregado a la red nacional.
Según la disposición oficial, la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) pagará ese monto a todos los clientes, tanto del sector residencial como no residencial, que inyecten energía proveniente de fuentes renovables al SEN, sin distinción de horario.
El Gobierno cubano enmarca esta decisión dentro de su estrategia de transición energética, orientada a reducir la dependencia de combustibles importados mediante el impulso de energías renovables, sistemas de almacenamiento en baterías y mejoras en la eficiencia energética.
Las autoridades argumentan que la medida forma parte de un plan más amplio para fortalecer la soberanía energética del país en un escenario económico complejo, caracterizado por la escasez de combustible y las dificultades para garantizar la generación eléctrica estable en todo el territorio nacional.
En la nota oficial, el Ministerio de Finanzas y Precios atribuye la situación energética al endurecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos, señalando el impacto del “bloqueo económico, comercial, financiero y energético”, así como de recientes medidas adoptadas por la administración del presidente Donald Trump.
El texto sostiene que estas restricciones han afectado la capacidad del país para importar combustibles, lo que ha profundizado los problemas de generación eléctrica y obligado al Estado a buscar alternativas internas para sostener el sistema.
En paralelo, el Gobierno cubano asegura que se han implementado incentivos fiscales para fomentar la inversión en energías renovables, incluyendo exoneraciones tributarias asociadas a la importación y utilización de equipos, componentes y tecnologías vinculadas a estas fuentes.
La nueva tarifa de 90 CUP por kWh busca, según la resolución, estimular la participación de actores estatales, privados y ciudadanos en la generación distribuida de electricidad, como parte de un esfuerzo nacional por diversificar la matriz energética.
Asimismo, se establece la exoneración del Impuesto sobre los Servicios para los ingresos derivados de la venta de electricidad generada a partir de fuentes renovables, lo que el Gobierno presenta como un incentivo adicional para impulsar este tipo de proyectos.
La actualización de la tarifa se produce en un momento en que Cuba enfrenta frecuentes apagones y limitaciones en la generación eléctrica, una situación que ha generado creciente malestar social en distintos puntos del país.
Fuente: Unión Eléctrica UNE
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